España va mal, lo mires desde donde lo mires, por donde
lo mires, cuando lo mires y como lo mires.
Aún recuerdo con lágrimas en los ojos cuando salías a la
calle sin pensar en la situación de casa. Cuando no veías a una madre llorar, rota
de dolor, por no poder darle a su hijo la vida y el futuro que se merece, por
no poder garantizarle un techo, por no poder llegar a final de mes, cuando no
la veías llorar por eso mismo, por meros y complejos números. Sí, la economía
de España ronda por los suelos, cada vez más abajo, incluso algunas familias ya
no están ahí, sino en el sótano, con cada vez menos posibilidades de ver la
luz, de encontrar una puerta, de subir una escalera, de ni siquiera poder mirar
por una ventana. Sí, estamos sumergidos en una brutal crisis ¿económica? Me
pone en duda, cierto es, que es de la que más se habla, la que nos ha llevado a
la ruina, de la que por ella nos desahucian, que por ella no llegamos a final
de mes, sí, cierto es, pero yo, aún recuerdo cuando la gente se movía por el
corazón, no por el metal, se movían para el bien, no para evitar el mal, se
movían gracias a la justicia, y no, en busca de ella.
Recuerdo un mundo donde la moral de los niños no se veía
corrompida por las discusiones de los padres. Donde un matrimonio era para toda
la vida, donde sus corazones estaban unidos, eran respetados y curados
mutuamente. No había matrimonios de conveniencia.
Recuerdo cuando era pequeña, que gran parte de lo que
aprendí fue de la calle, ahora por más que busco… Primero, ¿dónde están los
niños? Y segundo ¿de qué tienen que aprender? Los niños, el día de mañana,
estarán equivocados, creerán que las huelgas son buenas, que es la única forma
de manifestarse, que la justicia es mediocre, que los policías ya no están para
proteger al pueblo, que así es como funciona el mundo. ¿Qué valores van a
aprender de la calle si en la calle del único valor del que se habla es el del
dinero? ¿Qué van a aprender de la calle si ni siquiera saben lo que es? ¿Cómo
van a aprender a levantarse si lo único que se la cae es el Internet? ¿Qué
educación van a recibir de un colegio que elimina los libros por un teclado?
¿Qué educación van a recibir de centros que quieren apartar en mesas a los
niños que pagan el comedor de los niños que comen a través del tupper? Espera,
¿a esto se le puede llamar educación? Si la generación de nuestros padres tiene
miedo por como avanza la tecnología en estos tiempos, por cómo han cambiado los
tiempos, por cómo han cambiado las costumbres de la juventud, yo lo tengo por
cómo va a retroceder en valores la generación próxima, qué futuro le espera a
un hijo, cuando se diga que va a llegar lejos en la vida, ¿cuánto de lejos
estamos hablando?, ¿dónde queda recogido ese término?, ¿hasta dónde abarca?
Pues a esto tengo
miedo, a la educación, a la educación que van a recibir. Se dice que el miedo
proviene de lo desconocido, y tanto, ¿cómo acabará esto? Es más ¿acabará? Los
afortunados que aún hoy podéis pagar un techo y tenéis miedo de perderlo, los
que tenéis una empresa y tenéis miedo llegar a la ruina, los que tenéis miedo a
las cartas del banco, decidme, ¿no os da más miedo la España en la que nos
estamos convirtiendo? A los que sólo contáis el valor del dinero, ¿qué valor
tiene esto? ¿No os da pena esta situación? ¿No os remueve nada por dentro? Pero…
¿y si los equivocados somos nosotros? ¿Y si nosotros nos hemos criado mediante
“mimos” y cuando viene el rechazo y los tiempos difíciles buscamos el bajo de
cualquier pierna?, o sea, ¿de verdad creemos que una sola persona nos va a
sacar de esto?
¿Y si no sabemos
valernos por nosotros mismos como nación? Espera, ¿Qué nación?, ¿aquí tenemos
el sentido patriótico? ¿Aquí que cada uno tira para lo suyo, que nos sentimos
andaluces, gallegos, vascos, catalanes ante que españoles? ¿Y así queremos
salir de la crisis? ¿Sabéis cómo España ganó a Francia entre 1808 y 1813 en la
Guerra de la Independencia? Ahí no había catalanes, ni andaluces, ni vascos, ni
gallegos, ahí había españoles, únicamente, amigos contra enemigos. Si en esa
guerra cada uno hubiera batallado por su lado y para su beneficio, ¿pensáis que
hubiéramos ganado?
España está rota, la mires desde abajo a arriba o desde
arriba a abajo, por la izquierda o por la derecha, recién levantado o antes de
dormir, si es que puedes, con los dos ojos, o con el corazón. Mientras tenemos familias que están haciendo
lo imposible por conseguir un mísero euro, otros, los que se encuentran en la
azotea, se preocupan por mantenerle a España una imagen, y porque ellos mismos
no se manchen de esta mierda que nos rodea. Sí, si la miras de lejos todo se ve
mejor, sólo se ve una cagarruta marrón, que si preguntas alrededor, te contarán
lo que saben, lo que oyen por los medios de comunicación, te la describirán de
cabo a rabo, sin saltarse detalle, y tú dirás:
joder, sí que están mal. Pero yo no quiero que tú digas, o que tú veas,
yo quiero que te acerques y huelas, que la pises y veas que por mucho que
limpies el zapato, seguirá oliendo.
Por tanto, ¿cómo es la crisis? ¿Económica? Esa pasará,
algunos sobrevivirán, otros se hundirán, pero ésta, la crisis moral, quedará
para los siglos, no se recuperará, siquiera parcialmente. Da miedo ¿eh?
En general, estoy de acuerdo contigo, en ciertas cosas no.
ResponderEliminarLa peor crisis que puede haber es una crisis cultural y de valores. Si no hay valores, no hay nada, y, en parte, es la crisis cultural la que ha provocado la crisis económica. Son crisis que, creo, van de la mano. La ignorancia crea problemas... pero, por ejemplo, no estoy de acuerdo con lo que dices de las huelgas. Creo que son necesarias para hacerse oír, para demostrar un descontento o una disconformidad de un sector mayor o menor de la población. De lo que no estoy a favor es de los piquetes violentos que se dedican a amenazar a las personas que van a trabajar. (La huelga es un derecho, y trabajar, además de ser un derecho, también es un lujo hoy en día.)
Creo que llevas mucha razón en esta entrada, pero hay cosas en las que tengo que discrepar.
Un abrazo.