Quiero ser empresaria, una GRAN empresaria. Ya soy grande, de talla 50 más o menos, sólo me falta todo lo demás, que no es poco. Como gran empresaria que quiero ser, claramente tendré a gente trabajando para mí, más bien, para mi empresa. Gente a la que contrataré después de una entrevista, una minuciosa observación y sobre todo y más importante después de leerme y releerme su curriculum. Aquí está el problema, que no sólo habrá un candidato para un puesto, habrá varios y tendré que elegir. Tacharme de intolerante, de inhumana o de lo que queráis, pero se llevará el puesto quien tenga mejor imagen, quien no sólo se encargó de entrenar su mente, de dar una imagen a su mente (curriculum), sino también de entrenar y dar una imagen a su cuerpo. No busco a un tipo de gimnasio, busco a alguien de buen ver, con una buena percha, que cuide su vestimenta. OJO, no digo que se lleve el puesto quien tenga sólo un cuerpo bonito, digo que se llevará el puesto aquel que diga con su imagen lo que no está dicho en su curriculum. Seriedad, importancia a su trabajo (la forma de vestir define cuánto te importa lo que haces). No olvidemos que en esa persona se verá reflejada la imagen de mi empresa, y por supuesto no jugaré con un Ronaldo, ya me entendéis.
Sí, para aquellos que me conocen, sé que no soy la más adecuada para decirlo. Pero también sé que soy honesta conmigo misma, y que si te lo digo es porque quiero que sepas que esto es importante, como lo sé yo. Quiero que seas honesto y reconozcas que llevo razón. Que no en todas, pero en la mayoría de las empresas esto funciona así (y cuando digo que no en todas, es porque funcionan así pero ignorando el curriculum) Quiero, que si tu sueño es llegar lejos en la vida, cuando leas esto te mires y observes si tienes algo que cambiar. Quiero que por un momento te vengas abajo, retrocedas, porque todo el camino que estabas recorriendo, todos los pasos son en falso. Quiero que te quede claro, que sin una imagen te rechazarán allá donde más quieras tú.
Quiero que aceptes de una vez y con un golpe frío, que una mala imagen y unos kilos de más suponen un hándicap para todo.
Quiero que dejes de pensar que en esta sociedad consumista e idealista tienes hueco.
Pilar Alonso.